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Sábado 6 de Septiembre de 2008
Viernes 5 de Septiembre de 2008
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Al igual que el año pasado, la Asociación Civil Expedición Ciencia organiza junto a EducaRed el certamen Expedicionarios en punta. Una puerta al campamento de ciencias.
El estudiante ganador obtendrá una beca para participar en Expedición Ciencia que se realizará en febrero de 2009 en Villa La Angostura, un lugar rodeado de lagos y montañas situado en Neuquén, en la Patagonia Argentina. Allí compartirá con otros 45 adolescentes diez días de investigaciones, caminatas, experimentos en la naturaleza y momentos inolvidables con amigos. La inscripción y la recepción de los trabajos termina el 15 de Septiembre de 2008 y toda la información está siguiendo este enlace.
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Jueves 4 de Septiembre de 2008
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Algunos espacios comunes hacen ostensible la huella de los pasos. Que no se pise de la misma manera, que falte un talle de zapatilla en la calle, es recibido como una ausencia que señala, que hace juego de luces hasta que reparamos en ella. Sí, falta esa marca, ese paso que dejó de pasar hace tanto tiempo. Huellas, en fin, que conservan la marca del significado por un tiempo y que no se dejan avasallar por el trajín vertiginoso que crea anonimatos. No es un panegírico del pueblo, no me malinterpreten. En definitiva, ¿qué me importan los pueblos? Me gusta la ciudad, me gusta Buenos Aires cuando se empeña en destruir la marca y levantar allí mismo un monumento que revitalice la ausencia y la presencia. La presencia de la ausencia. Tan solo perdura un nombre, que ya sabemos que no es nada. Digamos que es un nombre vacío, la historia de un nombre que no existe, de pronunciación imposible, con muchas consonantes yuxtapuestas. Y sin embargo hay una atracción rayana a la perversidad en querer imprimir después de todo el nombre. El recipiente vacío y la jarra que vuelca un líquido invisible, que no logra colmar siquiera la mitad del contenido. Porque en la otra mitad está el motor que engloba a la ciudad, que le da marcha y le da cuerda para que tire y tire y no pare hasta que muera. Ven que me gusta la ciudad. La ciudad moviliza, es completamente histriónica y quiere que nos babeemos con ella, pero sin dejar de afrentarla. Le gusta el desafío. Mis pasos calzan 42. Son pasos chicos y a veces saltan las baldosas flojas. Más de una vez mis pasos se vuelven sobre sí y desdibujan o, mejor dicho, redibujan el camino. Los pasos también se detienen en veredas imposibles, atraviesan semáforos y se quedan esperando algún colectivo. Después un salto gigante que me deposita unos cuantos kilómetros al norte. Hasta que bajo del colectivo y los pasos de nuevo y otra vez la firma que empezó a gestarse hace unos años y todavía no logro concluir. La pregunta abarca los motivos. Responder sería quitar de mi mano la pluma y poner en su lugar una máquina de tallar. Y tallar es aburrido, es poco ciudad, es tan de mano y de árbol. Buenos Aires borró las marcas de mis pasos, es innecesario argumentar para justificar la venganza.
(La imagen fue publicada por Pablo Bruno D'Amico en Flickr, bajo una licencia de Creative Commons.)
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Miércoles 3 de Septiembre de 2008
Martes 2 de Septiembre de 2008
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El postre del final, el último de los postres.
Porque es el último de una serie de postres, o porque es el único postre de una última cena.
Dejemos el segundo caso de lado por deprimente, ya que no sólo se trata de una última cena sino, fundamentalmente, porque hay en ella un solo postre.
¿Cuál es el último postre de una serie?
¿Cuál es el postre que dejamos para el final?
¿Por qué?
Están los que dejan para el final el postre más empalagoso, el que tiene más crema o más chocolate, el más dulce de todos...
Y están aquellos que creen que si al final de todo se comen una perita de agua, por ejemplo, lavan las culpas de todos los postres que se comieron antes. * Nota uno. Aclaramos que la “manzana” y las “frutas varias” sólo son consideradas como postres por los adultos (para los chicos son simplemente algunas de esas cosas que hay que comer para crecer sanos y fuertes).
** Nota dos. Para saber qué es el “postre vigilante” sugerimos que consulten la Wikipedia (o le pregunten a la abuela, lo que tengan más a mano).
Douglas Wright
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Lunes 1 de Septiembre de 2008
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